
Es el segundo verano en el proceso, sí, pero nada tiene que ver. Lo que empezó como un montaje teatral al uso el verano pasado, buscando actores, disponiendo un tiempo para ensayos y una fecha de estreno, creando una escenografía, solicitando un lugar para poder ensayar... ha terminado derivando en un proceso de investigación, de formación y de laboratorio. Dejó de importar el resultado para pasar a cobrar vital importancia el proceso. Y en el proceso se ha ido definiendo el núcleo de la investigación: el punto intermedio entre el training físico y vocal del actor, base de nuestro trabajo y de la preparación de nuestros actores, y la creación. Ese puente, ese mundo intermedio donde el ejercicio deja de serlo para ser improvisación creativa, partitura fija donde asentar un texto, partitura vocal donde desarrollar una idea, asentar una emoción, derivar un texto que navegaba por otros derroteros...
Y es, está siendo un homenaje, nuestro modesto homenaje en este año Grotowski. Un proceso de laboratorio lento, sin prisas, afrontando todas las crisis, las dudas, los temores de unos actores que están empezando a serlo, que se enfrentan a la creación de un texto complejo, en un proceso duro, arduo, que les exije mucho y que les está haciendo cambiar, crecer.
Gracias, maestro

No hay comentarios:
Publicar un comentario