martes, 17 de febrero de 2009

y el proyecto crece


Muchos son los agoreros que nada bueno pronos- tican. "Ma-los tiempos para la lírica", insisten. Pocas son las voces que muestran un entusiasmo cierto ante tanto entusiasmo volcado por quienes asumimos esta aventura. Y ahí estamos. El Espacio Espiral se va preparando, sus paredes cambian de color, sus aulas se vacían para llenarse de nuevo, con otros sueños, otras propuestas, otras decisiones. El sonido de su silencio muta, reverberan las voces en las aulas vacías, retumban los pasos de los nuevos pobladores y se impregnan las paredes de las nuevas ilusiones. Comienza el viaje, se proyectan los sueños, las ideas se vuelcan sobre el papel, van tomando forma y comienza el periplo para hacerlas posibles, para llenar el espacio de sonidos más entonados, de voces que buscan armonizarse, de palabras que buscan su sentido, el que se les quiso dar cuando fueron escritas, tomando vida ahora en cuerpos que vibran con el vértigo de la creación. Un gran amigo, admirado y querido, escribió una vez:
se lanzan sin pudor tantas, tantas palabras. Y luego se quedan ahí, vacías de sentido, o lo que es peor, dispuestas a ser interpretadas de forma errónea.
Que se impregnen de palabras las paredes, que se busque su sentido una y mil veces, que se escuche el sonido de los cuerpos, que se deslicen los pies, que se golpeen los suelos, que se pueble el espacío vacío y se vacíen las almas de miedos insensatos!

lunes, 2 de febrero de 2009

nuevos tiempos para Laboratorio Espiral

El proceso de creación de "Aguirre, traidor" continúa. Lento, pero seguro. Afrontamos ahora una nueva etapa importante para el desarrollo de todas las actividades del Laboratorio: en breve nos mudamos a un nuevo y amplio espacio, ubicado en una calle céntrica de la ciudad. Sus dimensiones nos permitirán afrontar con holgura los talleres, clases abiertas y ensayos cerrados de los miembros de la Cía así como ampliar la oferta de nuestras actividades.
No son buenos tiempos para la lírica, ya sé, ya sé, pero, ¿cuándo lo fueron? Asumimos el riesgo una vez más, como tantos otros antes, como una etapa más.
Leía hace poco algo que compartimos como colectivo. Hablaba, quien lo escribía, de habitar la periferia: No sólo la periferia geográfica, (en pequeñas ciudades lejos de las capitales, en barrios alejados de los centros neurálgicos, en países situados en los extremos del mundo), también la periferia como género donde teatro, cine, música, naturaleza, danza, artes visuales, se unen, mezclan y alimentan. La periferia como elección, consecuencia de cómo pensamos y hacemos teatro, con quién, y para qué. Y lo que por encima de todo compartimos: nos situamos en la periferia porque no aceptamos el mundo como es, con su injusticia, segregación, afán de poder..., porque no nos satisface el teatro que conocimos en nuestros inicios, la elegimos como lugar donde los valores humanos esenciales son el centro neurálgico.